martes, 28 de septiembre de 2010

¿me amas?

ME AMAS
Un día Dios hablo con migo…
Un día temprano por la mañana, me levanté para observar la salida del sol.
¡Es asombroso, la belleza de la creación de Dios va mucho más allá de de cualquier descripción!
Mientras observaba el paisaje, alababa a Dios por su bella obra, y allí sentado, sentí la presencia del señor.
Entonces, Él me preguntó, ¿me amas?
Yo contesté, ¡por supuesto, Dios! ¡Tú eres mi señor y salvador!
Entonces me preguntó, si estuvieras físicamente incapacitado, ¿aun me amarías?
Me quede sorprendido, baje la mirada, me quede unos minutos en silencio. Y conteste:
Seria difícil, señor, pero, si, aun así te amaría.
Entonces el señor dijo: si estuvieras ciego, ¿amarías mi creación?
¿Cómo podría amar algo, sin poder verlo entonces pensé en las personas ciegas que aman a Dios y a su creación.
Así que contesté:
Es difícil, pero si aun te amaría.
El señor entonces me pregunto: ¿si fuese sordo oirías mi palabra?
¿Cómo podría oír algo siendo sordo? Entonces comprendí
Escuchar la palabra de Dios no es solamente usar nuestros oídos, sino nuestros corazones.
Contesté: sería difícil, pero aun oiría tu palabra.
El señor entonces preguntó: si estuvieses mudo, alabarías mi nombre?
¡Pero como puedo alabar sin voz!
Entonces pensé que Dios desea que le cantemos desde nuestros corazones y que de todas maneras, alabar es más que cantar.
Entonces contesté: aún que estuviera mudo, alabaría tu nombre.
Y el señor preguntó: ¿en realidad me amas?
Con valor y profunda convicción, le contesté;¡Sí Señor!¡te amo porque tú eres el Dios único y verdadero!
Pensé que había contestado correctamente, pero Dios preguntó:
Entonces ¿por qué pecas?conteste,¡porque soy un ser humano y no soy perfecto!
Y ¿por qué cuando las cosas te van bien te apartas tan lejos de mí?¿por qué sólo en tiempos de angustia oras sinceramente? No hubo repuestas, solo lágrimas

El señor continuo,¿Por qué solamente cantas en la iglesia?¿por qué me buscas sólo en tiempos de necesidad?¿por qué pides cosas tan egoístas? ¿Por qué pides sin tener Fe?
Las lágrimas continuaron, rodeando sobre mis mejillas.
¿Por qué te avergüenzas de mí? ¿Por qué compartes las buenas nuevas?
¿Por qué en tiempo difícil, lloras con otros, cuando yo te ofrezco mi hombro para que lo hagas?
¿Por qué pones pretextos cuando te doy la oportunidad de servir en mi nombre?
Intente contestar, pero no hubo repuestas que dar
Eres bendecido con la vida. No te hice para que desperdiciaras este regalo.
Te he bendecido con talentos para servirme, pero continúas dándome la espalda.
T e he revelado mi palabra, pero no obtiene el conocimiento de ella. Te he hablado pero tus oídos estaban cerrados. Te he mostrado mis bendiciones, pero tus ojos nunca la vieron.
He oído tus oraciones y las he contestado todas.
¿En verdad me amas?
No podía contestar ¿Cómo podría hacerlo?
Estaba increíblemente apenado. No tuve excusa.
¿Qué podía decir?
Cuando mi corazón hubo llorado y las lágrimas había fluido, dije, ¡por favor perdóname Señor!
¡Soy indigno de ser tu hijo!
El señor contestó, nadie es indigno, esa es mi gracia, hijo.
Entonces ¿por que continúas perdonándome? ¿Por qué me amas tanto?
El señor contestó:
Porque tú eres mi creación. Tú eres mi hijo, nunca te abandonaré.
Cuando llores, tendré compasión y lloraré contigo.
Cuando estés gozoso, me alegraré contigo
Cuando estés deprimido, te animaré y cuando caigas, te levantaré.
Cuando te sientas casando, te llevaré sobre mis hombros.
Estaré contigo hasta el fin de los días, y te amaré por siempre.
Nunca antes había llorado como es ese instante.
¡Como pude haber sido tan frío! ¡Como pude lastimas a Dios con todo lo que hice! entonces yo le pregunté a Dios:
¿Cuánto me amas?
El Señor me estrechó en sus brazos, y pude sentir como nunca antes su amor, su gracia y su misericordia
Cuantas veces has hablado con Dios…
Y tú ¿En verdad lo amas?

No hay comentarios:

Publicar un comentario